Históricamente, el Valle de Aburrá ha tenido dos grandes capos de la droga y el sicariato. Pablo Emilio Escobar Gaviria, alias El Doctor; y Diego Fernando Murillo Bejarano, Alias Don Berna.
Estos dos jefes llegaron a controlar casi la totalidad de los grupos criminales del área metropolitana, Pablo ejerciendo el rol, y Berna aprendiendo mientras pasaba de ser un subalterno al jefe de jefes.
Estos señores de la delincuencia amasaron grandes fortunas con sus redes, y mantuvieron el orden en la delincuencia del Valle de Aburrá con algo que la economía denomina “Anarquía”, y es a respuesta de los narcos a su imposibilidad de usar el sistema judicial para mantener el orden.
Usan como herramientas aleccionadoras la reputación criminal y la violencia para poner límites a sus subalternos, mantener los combos “en paz” y funcionando con el mismo norte.
Es cuando caen estos capos cuando el sistema se viene abajo, y el conflicto se convierte en una guerra con múltiples bandos. Es en este punto en el que las autoridades necesitan identificar a los grandes capos que nacen en medio de los conflictospara saber a donde deben apuntar sus acciones.
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